La transición del cultivo de nopal en el Valle de Teotihuacán hacia un sistema productivo regenerativo   

Esther Camacho, Daniela Gutiérrez, Fernando Medina y Sadie Bograd

Enero 2026

“El 88% de los acuíferos del Estado de México presentan condiciones de agotamiento, uso irracional y sobreexplotación.” (CONAGUA)

El Valle de Teotihuacán se localiza en el Estado de México y forma parte de la Cuenca Moctezuma, una de las cuencas de mayor relevancia hidrológica y, al mismo tiempo, de alta vulnerabilidad en el centro del país. La cuenca enfrenta una sobreexplotación del 15% en sus recursos hídricos (Lagos 2025), condición que incide de manera directa en la productividad agrícola de la región, particularmente en los sistemas de cultivo de nopal, así como en la seguridad hídrica de la población y en las dinámicas socioeconómicas locales.

Actualmente, la cuenca enfrenta fuertes presiones y tensiones derivadas tanto del cambio climático como del uso intensivo e indiscriminado del agua. A nivel nacional, el sector agropecuario concentra más del 70% del consumo total de agua (SADER 2024), lo que incrementa la presión sobre los recursos hídricos, especialmente en contextos de escasez. En particular, los eventos de sequía se han incrementado en frecuencia, severidad y duración, provocando una disminución sostenida en la recarga de los acuíferos. En 2022, el 78.42% de las unidades de producción del Estado de México reportaron pérdidas productivas asociadas a la sequía (INEGI 2024). A esta problemática se suma la reducción y creciente irregularidad de las precipitaciones, con una disminución aproximada del 20% en las últimas dos décadas (Lagos 2025), lo que limita la capacidad de almacenamiento hídrico y profundiza el estrés sobre los recursos hídricos disponibles.

El nopal es un alimento endémico de México, con una alta relevancia sociocultural y un fuerte valor identitario. El Estado de México se posiciona como uno de los principales tres estados productores de nopal verdura a nivel nacional, con una producción superior a las 92 mil toneladas anuales (SADER 2020).

Dentro de la entidad, destacan como zonas productoras los municipios de Otumba, Atlacomulco, San Martín de las Pirámides y Ocuilan. Para el cultivo de nopal se utilizan principalmente fuentes de abastecimiento de agua subterránea, como los pozos, que dependen de los acuíferos locales, los cuales actualmente presentan condiciones de sobreexplotación.

Prácticas regenerativas para una transformación holística

En el sector nopalero, los factores tensionantes se traducen en múltiples desafíos, entre los que destacan la disminución de la disponibilidad de agua, así como la persistencia de prácticas de manejo convencional que intensifican las alteraciones en los ecosistemas, contribuyendo a la pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo y la reducción progresiva de su fertilidad. Asimismo, estos sistemas pueden contribuir a la emisión de gases de efecto invernadero (GEI). Frente a este escenario, la agricultura regenerativa surge como una propuesta productiva orientada a restaurar los agroecosistemas y los ciclos naturales (como el ciclo del agua), fortalecer su resiliencia y generar beneficios socioambientales a largo plazo.

A partir de este punto de partida en el Valle de Teotihuacan, Nuup ha trabajado de manera conjunta con productores de nopal de pequeña escala, para introducir y promover la adopción de prácticas regenerativas en diversas dimensiones. En el marco del Programa Regenera México, se han impulsado prácticas como la gestión integral del agua, la salud del suelo, el fomento de la biodiversidad, la captura de carbono, la reducción de emisiones de GEI y el fortalecimiento de la prosperidad rural.

En materia de gestión del agua, las acciones se han enfocado tanto en el rediseño de las parcelas como en la mejora de la infraestructura de conducción y en el ajuste de los tiempos de riego conforme a los requerimientos del cultivo. Un ejemplo relevante ha sido la transformación del diseño de plantación, transitando de sistemas tradicionales de canoas a camas elevadas en melgas o surcos, con ajustes en los anchos y largos del tendido. Estas prácticas permiten un uso más eficiente del agua, reducen la compactación del suelo y disminuyen tanto el consumo de energía humana como la energía asociada al bombeo. En un caso puntual, y bajo un contexto productivo específico, el ajuste en el diseño de plantación logró reducir los tiempos de riego de 20 a 9 horas.

 

Camas en canoas
Camas elevadas

De manera complementaria, se han incorporado coberturas de suelo mediante el uso de rastrojo, pasto y estiércol, con el objetivo de disminuir la incidencia de plantas que compiten con el cultivo principal, conservar la humedad del suelo y reducir su temperatura. Estas prácticas contribuyen a mejorar la estructura del suelo, incrementar el contenido de materia orgánica y crear un ambiente saludable y propicio para el desarrollo de microorganismos benéficos, fundamentales para la fertilidad y funcionalidad del agroecosistema. En particular, la cobertura de suelo con rastrojo ha presentado un alto porcentaje de humedad, alcanzando un 31% incluso 20 días después del riego.

Asimismo, se ha promovido la implementación de diseños de asociación productiva, en los que diversas especies se cultivan dentro de una misma parcela. Estos esquemas ofrecen beneficios económicos a través de la diversificación de cultivos y, al mismo tiempo, permiten mantener coberturas vivas que aseguran un suelo permanentemente protegido. Un ejemplo representativo de esta estrategia es la asociación del cultivo de nopal con especies como la verdolaga y la oreja de ratón. Esta práctica contribuye al reciclaje de nutrientes, reduce los procesos de erosión y fortalece la resiliencia del sistema productivo frente a condiciones climáticas adversas.

Por otro lado, se han establecido islas de biodiversidad compuestas principalmente por diversas plantas nativas, incluyendo árboles, arbustos y herbáceas, como una estrategia clave para mejorar la infiltración del agua, reducir la erosión hídrica y eólica, brindar protección contra el viento y crear microclimas. Estas áreas promueven la presencia de insectos benéficos, mejoran los procesos de polinización y contribuyen al manejo integrado de plagas y enfermedades, al restituir funciones ecológicas esenciales dentro del agroecosistema. Entre las especies introducidas se encuentran el ocotillo, la salvia, el tehuixtle, la Santa Anita y la flor de San Pedro, entre otras. Además, esta práctica ha sido fundamental para sensibilizar y fortalecer el conocimiento sobre la importancia de la conservación de la biodiversidad con las personas productoras.

Finalmente, se ha promovido el uso de insumos biológicos para el manejo y control de plagas y enfermedades comunes en el cultivo de nopal, como la grana cochinilla, con el propósito de transitar de un manejo convencional hacia un manejo agroecológico que conserve la funcionalidad del ecosistema, reduzca la dependencia de insumos externos y mejore la productividad del cultivo. Como resultado de esta estrategia, se logró un control del 80 al 90 % de la infestación de grana cochinilla, se estimuló la brotación y se mejoraron el tamaño y la calidad del nopal. Asimismo, en un caso en particular (con el productor Tomás) y bajo ciertas condiciones de suelo y locación, se registró un incremento del 33% en la productividad, equivalente a un aumento de aproximadamente 70 kg de nopal por hectárea.

Siempre de la mano de las personas productoras

Si bien la agricultura regenerativa representa una respuesta clave a los retos ambientales, productivos y climáticos que enfrenta el territorio, es fundamental reconocer que los procesos de regeneración también involucran dimensiones sociales y comunitarias. En el programa Regenera México, impulsamos este enfoque a través del fortalecimiento de capacidades mediante talleres teóricos y prácticos, así como a través de parcelas demostrativas que funcionan como espacios de intercambio de conocimientos y aprendizajes.

Estos esfuerzos se ven reforzados por el impulso de procesos participativos con las y los productores, que nos permiten lograr un cambio integral y duradero.

Tomás es un productor joven de nopal de pequeña escala, ubicado en el municipio de Axapusco, cuya trayectoria productiva se sustenta en el conocimiento heredado de generaciones anteriores y en la experiencia práctica acumulada en el manejo de su parcela. 

A partir de un proceso de co-diseño, Tomás renovó su cultivo mediante ajustes en el diseño de plantación y, de manera específica, en la forma de riego, pasando de un esquema con menos melgas y tendidos largos a uno con mayor número de melgas y tendidos más cortos. Esta modificación derivó en una reducción significativa en los tiempos de riego, que pasaron de aproximadamente 20 horas a 9 horas por evento, generando impactos directos en la organización de las jornadas de los regadores, el tiempo de uso de la bomba del pozo, los costos de operación y el consumo de agua. 

El camino continuo de la transición regenerativa 

 

La transformación de los sistemas productivos requiere atender problemáticas sistémicas a partir de puntos de intervención estratégicos, integrando una visión holística.

Nuestros pilares de trabajo en Nuup —la transición hacia prácticas agronómicas regenerativas; el fortalecimiento de cadenas de valor más justas, transparentes y directas; el uso de herramientas digitales y de datos; y el acceso a esquemas de financiamiento mixto con impacto— permiten articular soluciones que trascienden el ámbito productivo.

Por ello, esta transición no debe verse como un estado final alcanzable, sino como un proceso dinámico y continuo que se construye de manera colaborativa con las personas productoras. En conjunto, avanzamos hacia sistemas agroalimentarios más sostenibles y equitativos, capaces de regenerar los ecosistemas y los tejidos sociales que los sostienen.

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Referencias

CONAGUA. “Disponibilidad por acuífero.” https://sigagis.conagua.gob.mx/gas1/sections/Edos/edomex/edomex.html

INEGI. 2024. “Estadísticas a propósito del día mundial del agua: Desafíos y oportunidades en el uso agrícola en México.” https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2024/EAP_DiaMundAgua.pdf

Lagos, Anna. 2025. “‘Cinco Aguas’: el proyecto que impulsa la revitalización hídrica de la cuenca Moctezuma.” https://es.wired.com/articulos/cinco-aguas-el-proyecto-que-impulsa-la-revitalizacion-hidrica-de-la-cuenca-moctezuma

SADER. 2020. “El nopal, parte de la riqueza del campo mexicano.” https://www.gob.mx/agricultura/articulos/el-nopal-parte-de-la-riqueza-del-campo-mexicano

SADER. 2024. “Promueve Agricultura tecnologías para uso eficiente del agua.” https://www.gob.mx/agricultura/prensa/promueve-agricultura-tecnologias-para-uso-eficiente-del-agua

 

 

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